De lo escrito anteriormente parece deducirse que estoy indignado porque se está edificando ese complejo en ese lugar. Pues no, no es cierto. Le doy mi enhorabuena a los dueños. Pero hay mucha tela que cortar. Todos hemos de ser tratados con el mismo rasero cara a la ley. Al menos esa es la pretensión de nuestra constitución.
Veamos:
Un funcionario presumiblemente de Sevilla, Córdoba…. Sin propiedades dentro del parque evidentemente, impuso en su día unas lindes al parque que resultan cuanto menos arbitrarias; una carretera que circunda el parque pasó a ser la linde. No se tuvo en cuenta que hay olivar a ambos lados de la carretera y que el impacto ecológico es el mismo en ambas cunetas, ni mucho ni poco, el que hay. Se olvidó que un olivar tiene poco que ofrecer desde el punto de vista ecológico, pero claro, como al funcionario y/o político que trazó las lindes, eso no le afecta nada…
Bien, tenemos el problema claro: no se puede edificar en terreno de cultivo sin valor ecológico y sí se puede en plena sierra porque el trazado del inepto funcionario y/o político así lo permite.
Las soluciones:
La más sensata: que se valore el valor ecológico de la superficie y que en función de ello se catalogue para otros fines: si se clasificara la tierra en cuestión en bajo, medio y alto valor ecológico, ¿dónde estaría la finca de los Castillarejos? ¿Y un olivar en el Gallumbar junto a la carretera? Sin embargo, hay multitud de solicitudes para permiso de obras en el Gallumbar que no se han aprobado por la dirección del parque, y sin embargo no ha tenido que intervenir siquiera para que se edifique en plena sierra, porque según el rígido reglamento de un extraño al parque, (el funcionario de despacho de la junta) la edificación de los Castillarejos está fuera del parque y el olivar cualquiera junto a la margen derecha de la carretera Luque-Priego, esta dentro.
Un paisano que tiene una carga de sentido común enorme, para su ignorancia de leyes, ve esto y si pretende edificar en su parcela de olivar junto a la carretera referida y como es natural, se le deniega... se encabrona, palabra muy bien empleada, y un hombre encabronado es peligroso. ¿Qué le importa eso al funcionario? ¿Qué al político?
Los políticos del ayuntamiento, y en especial nuestro querido alcalde, presidente de la mancomunidad de la Subbética, son los que tienen más cerca estos problemas. La imaginación junto al coraje podrían ponerle solución (si no tuvieran trabas a través de la disciplina de partido y miraran más a su paisano que a su propio cargo. -- amen de que los votantes valoraran a quien se perpetúa en el cargo con diversos ardides o al que trabaja y se sacrifica por su pueblo al margen de publicidad barata-)
Catalogar las tierras como bajas, medias o de alto valor ecológico y segregar las bajas del parque, y tener criterio en las de medio sería una solución.
